«Navidad Criolla» de Marcos Caminero: Merengue muy oportuno para escuchar en estas navidades
El maestro Marcos Caminero. Foto tomada de su muro de Facebook.
A: Blas Durán, el Toro.
EDWIN CASTILLO. Cuando comienza la apertura de las fiestas navideñas, muchas emisoras en República Dominicana se apresuran a revivir la música que tradicionalmente es colocada en estos tiempos. Clásicos del merengue aparecen envueltos en papel para regalos que junto a la brisita fría nos traen gratos recuerdos de buenos momentos junto a nuestros amigos y familiares queridos. Por otro lado está la vigencia de los mismos, ya que la calidad de sus letras y melodías nos hace pensar que estos se grabaron anoche. Uno de estos merengues es: «Navidad Criolla» del petromacorisano Marcos Caminero, quien junto a su orquesta posee uno de los sonidos más originales de nuestra música popular, ya que suena diferente a los demás.
«Navidad Criolla» es un tema que fue grabado en 1991. Las letras pertenecen a Caminero y la melodía a Blas Durán (fallecido en marzo de 2023); combinación perfecta de dos excelentes músicos que han hecho grandes aportes a nuestra música popular en diferentes géneros, tanto en lo rítmico, las letras como también en el recurso del humor dentro de algunos temas. Esto último es algo muy difícil de realizar, ya que muchas veces se utiliza para que el oyente no se sienta triste en el momento de escuchar sobre sus tragedias. Como pasa en este merengue, el cual desde sus inicios de una manera jocosa levanta la voz de la mayoría de los dominicanos que sumergidos en la pobreza no encuentran cómo celebrar la cena de Nochebuena junto a sus seres queridos.
Afiches de varias fiestas de Marcos Caminero y su orquesta en New York. Foto tomada de su cuenta de Facebook.
El salchichón como solución y símbolo dominicano.
En aquellos tiempos en que se grabó dicho merengue todavía existía el programa «Lucha Libre por Televisión». Dentro del mismo existía la sección «Tertulia Induveca», encabezada por el luchador Jack Veneno, quien era el héroe de muchos dominicanos. Allí se les regalaban obsequios al público asistente y una picadera de salami Induveca. Pensamos que esto forma parte de los pasos que fueron afincando a este producto como parte de los símbolos identitarios del pobre dominicano, ya que era muy barato y casi nunca falta en su dieta y este deportista lo repartía porque conocía parte de la idiosincrasia del dominicano. Hoy uno de los platos más famosos de la carta culinaria nuestra es el «mangú», cuya base principal es el plátano majado, el cual casi siempre es acompañado con salami. Por otro lado, conociendo esto, Caminero en este tema toma al salchichón, como también se le llama el salami, como la solución ante la carestía de los productos de la canasta básica para con él en la Cena de Nochebuena hacer un «locrio», plato cuyos ingredientes principales son el arroz y dicho embutido. Veamos un fragmento del merengue:
«No tengo cuartos pa' comprar ron
Y está muy cara la libra de lechón...
no hay pa' manzanas ni pa' turrón
Voy a comerme un locrio de salchichón».
Resulta interesante por varias razones escuchar que este coro va acompañado de un estribillo que dice: «Arepa». La primera es que la arepa más consumida en República Dominicana es un plato que para que quede bien hornedado hay que darle fuego por arriba y por abajo. O sea, la palabra nos indica cómo en ese momento se siente el pueblo dominicano ante las precariedades. Otra parte es que esa combinación junto al sonido de los trombones nos recuerda algunas comparsas de carnaval, sobre todo las llamadas «Alibabá», cuyas bases salen del merengue, las modas de los merengueros y sus bailes. Es válido recordar que muchos años después este ritmo alimenta al merengue urbano. Un ejemplo de lo antes dicho lo vemos en Omega, ya que sus primeras grabaciones fueron acompañadas con músicos del alibabá. Por otro lado, Marcos Caminero es el merenguero que más ha grabado temas de carnaval. Por este valioso aporte en el 2010 fue reconocido por el Ministerio de Cultura como «Gran Compositor del Carnaval Dominicano».
El papel del dominicanyol
Marcos Camineros es un merenguero que siempre ha tenido muy presente al dominicano de la diáspora, sobre todo a esa que se encuentra en New York, donde Camineros es muy querido y tuvo muchos éxitos. Frases como «Todos vamos para Nuevayol» y «Mucho hambergue, muchas papas fritas, mucho nuevayol», se escuchan en «Acordeón», el cual es uno de sus merengues más recordados. En «Navidad Criolla» una parte dice:
«Llegaron los cadenuses vienen de los nuevayores
y mí llevándome el diablo, con mis penas y mis dolores».
Y es que el dominicano asuste forma parte del folklore navideño ya que con su llegada dinamiza la economía local y llena de alegría a sus seres queridos. Cadenú o Dominicayol se le llamaba al personaje que regresa con su cuello lleno de prendas con la intención de mostrar lo bien que le está yendo «por los países». Esta es una de las razones, que para los que tuvimos la oportunidad de vivir en Santo Domingo cuando este merengue se pegó y que ahora nos escontramos en el extranjero, nos resulta muy interesante dicho tema ya que al escucharlo pesamos en aquellos tiempos de precariedades en los cuales veíamos al dominicayol como un posible solucionador de algunos de nuestros problemas sin comprender muchas veces el esferzo que hacía para estar con nosotros en las navidades. Ahora sabemos muchas de las realidades que dicho personaje vivía por estos lados y los trabajos que pasaba para podernos llevar algún presente. Esto lo agradecemos infinitamente.
Finalmente, «Navidad Criolla» es un tema que goza de mucha vigencia por varias razones. Una de ellas es que al escuchar este tema por su contagioso ritmo nos paramos de nuestros asientos y bailamos pese a que el pueblo dominicano en la actualidad sigue sumergido en una crisis que no permitirá que muchos dominicanos puedan realizar la tradicional cena junto a sus familiares. Y que para nosotros desde siempre el merengue es un balsamo que nos ayuda a olvidar nuestras penas. Otra es que ya el salami es comida de ricos como advierte el tema que iba a hacer en el futuro y se sigue yendo la luz. Por otra parte, está el problema que por falta de políticas serias que ayuden a salir al pueblo hacia delante, el dominicano se siente como la arepa pero, gracias a Dios, existen esperanzas de mejorías y los cadenuses siguen llegando y enviando sus remesas. ¡Sì, ombe, sì!
Video del merengue.




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