El último disparate de un ángel de Salcedo
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I |
magínate que te sientes aburrido mientras
caminas por una de las calles de Santo Domingo. Digamos que te encuentras por
los lados del malecón o cerca de la Plaza de la Cultura. Luego, sin razón
alguna, te detienes frente a una sala de cine oscura y misteriosa y te llevas
un gran susto, cuando de súbito, las luces se encienden y las puertas se abren
como por arte de magia. Segundos después, una voz como salida de ultratumba,
expulsa una estridente carcajada. La incertidumbre se apodera de ti, hasta que la
puerta es cruzada por un arlequín montado en unos largos sancos que, luego de examinarte
detenidamente, con las manos abiertas te dice: «Pase, caballero, la función ya casi
comienza y sírvase palomitas y soda, todo es gratis».
Y continúa comentando: «Hoy se estrena una película cuyo guion fue
realizado por uno de los mejores directores del mundo: el señor Roberto Sal Jr.
Sus filmes han ganado varios premios nacionales, su paso por el teatro a
superado las cifras de varias obras Broadway, y en la comedia se le compara con
Cantinflas y hasta con el mismo Charlie Chaplin».
Lo interesante de esta cinta es que no es su mejor película, aunque
muchos lambiscones de la crítica vernácula digan lo contrario. Por tal razón, esta
noche vendrán muchas personas llenas de curiosidad para ver su nuevo tollo, el
que cagará su nombre para siempre. Pase por favor, caballero, y sírvase palomitas
y soda las mismas son gratis, pero antes permítame, si es usted tan amable, comentarle
en qué consiste el filme:
Se trata de un funcionario que es nombrado como Ministro de Cultura en
Ciudad Dembow, donde todo puede suceder. El mismo lleva por nombre Robert, el Ángel
primogénito de una casta de vividores que viven en la ciudad de Salcedo. Su
padre es un semi dios, chupa sangre, cuyo espíritu ahora se mueve por el Caribe
Panameño. Sus adoradores, por su poder y su relación con al el Gran Jefe, le
llaman el Cónsul. Al Ángel de Salcedo, en este país, se la cusa de cometer
grandes pecados como, por ejemplo, explotarles huevos hueros a estudiante
analfabetos luego de no saber contestar las preguntas difíciles que les hacía mientras
estaban sentados en un pupitre caliente, y, la peor, la de haber ordeñado al
Estado para crear las peores películas que se han filmado en todo el Caribe.
Ahora, al hijo, el Estado vuelve y lo premia con un gran puesto. Uno que
fue abandonado por una señora bien chévere llamada Milagros; una especie de
Estrella que se apagó en su mala gestión. Entre los principales colaboradores
que se encuentran en su nuevo ministerio, están tres muy buenos:
Un merenguero comunista que se convierte en Chivo.Un actor, llamado
Yobany, el que siempre carga una Cruz. Y un escritor que es Pastor y en sus
hombros una moya chilena.
Estos actuaban como tres reyes magos que, de vez en cuando, adulaban a
su nuevo jefe haciéndole creer que él es Rey de los Ministros; diciéndole que
tiene los ojos tan bellos como los Betty Davis, y su enorme boca puede
succionar calimetes al estilo Rock Hudson.
Pero, pase caballero, que, aunque se trata de una película mala tiene un
inicio interesante. Escuche usted como comienza: El Ministro una mañana llega a
su oficina y recibe el periódico de las manos de su hermosa secretaria. Para su
sorpresa encuentra en primera plana del jodido titular: “El Ángel de Salcedo, ha
sido catalogado como el peor ministro del mundo”. No bien salido de las
aterradoras páginas intenta huir, pero ya una multitud ha entrado al Ministerio
de Cultura y le ha quitado la Cruz al Yobany. Ante esta mala imagen el Merenguero
se transforma y lanza un berrido que retumba las paredes del viejo edificio,
mientras el escritor Pastor se arrodilla para pedirle a la moya chilena vaya
hasta los oídos del Cónsul y le cuente lo que está pasando en el edificio. Mientras
esto sucede, la multitud lleva al Ángel de Salcedo entre empellones e insultos hasta
el Obelisco Macho y allí utilizan cuatros de sus películas para colgarlo del
madero: Con la primera clavan un letrero en la punta de la cuz que dice: El Rey
de los Jodidos. Las otras tres las utilizan para clavar sus manos y pies. Levantado,
con reguero de mismes coronando su pestilente cabeza llenas de maldades, mira
la majestad del Mar Caribe, y busca la sombra del Cónsul, la cual siempre lo
protege, y de su boca sale su último disparate: “Papi, papi, perdónalos, porque
no saben lo que hacen”. El padre escucha la mala noticia que le trae la moya
chilena y se enfurece e intenta dividir las aguas del Canal de Panamá, pero no
pasa nada, porque la Luz de la Chévere Milagros se apagó».
! «Pase, caballero, que no le puedo
contar la historia completa, ya que es una falta de educación en un país como
el nuestro dónde casi nadie la tiene. Véala usted con sus propios ojos, y si
por si acaso se duerme en la sala, ¡nosotros los payasos que habitamos en el
patio le hacemos el favor de despertar con un escándalo de corrupción»!
! «Pase, por favor, que la función casi comienza, y no olvide tomar una olla
llena de palomitas de maíz y muchos vasos de soda. Todo es gratis, como siempre
pasa en todas funciones donde se estrena una mala película de las se producen
en este jodido país».! «Toda la mierda que usted se coma se las brinda el
Estado»!
Edwin
Castillo es periodista; narrador e investigador sobre música y folklore del
Caribe. Nació en San Cristóbal, República Dominicana, en 1978. En lo literario
ha recibido los siguientes reconocimientos: Primera Mención en el XX Concurso
de Cuentos Radio Santa María 2013, Mención de Honor en el Premio Joven de
Cuento Feria del Libro 2013, Tercer Premio en el XXI Concurso de Cuentos Radio
Santa María 2014, Mención de Honor en el Certamen Literario para jóvenes
escritores de la región Sur en la X Feria Regional del Libro Peravia 2014, y Segunda
Mención en el Concurso de Microcuentos «Las Dos Orillas», en la X Feria
Regional del Libro Peravia 2014 y Mención de Honor en el concurso de cuentos
para escritores del sur, organizado en la Feria Regional del Libro, Bahoruco,
2020. En el 2015, fue publicado su libro de cuentos «El eterno día de Eufemio
Obrero», por la editorial Disonante, en Puerto Rico. En el 2023 publicó la
novela «Andresito Reyna». Algunos de sus relatos aparecen en importantes
antologías publicadas en la Republica Dominicana. En la actualidad reside en el Estado de New
York y estudia en Pillar College.



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